- La superstición religiosa de los donostiarras levantó este ídolo, feo como un pecado que decía mi madre, hace ya 70 años dedicado al Ganesha cristiano, cuya vida nos cuentan que fue tan dramática como la del Ganesha verdadero…
Desde el Monte Urgull la ciudad se cuadricula repetidamente en la vista que se extiende a sus pies, Ulía por la izquierda, Igueldo por la derecha, la bahía, el río, las colinas urbanizadas, las peñas en el horizonte… el abogado Kimen Atotxa habla con la periodista Coro Pacheco, quien sigue conservando en sus ojos la belleza que le sedujo hace tiempo, cuando paseaban su amor, quizá por este mismo parque. Ella no parece escucharle y, mirando a la ciudad, comenta:
- ¡Cuántos sicópatas hay por allí abajo! Los que nos denunciaban como traidores a la utopía, en la que ni ellos creían, los que querían matarnos con nuestros hijos en la versión militar de esa estúpida utopía, los que nos mataron a tantos amigos por sus ideas civiles, los que nos hicieron huir y abandonar nuestro hogar…
- Pero ahora ya han vuelto a enterrar el hacha de guerra, la quinta carlistada esta finiquitada y la sexta será una guerra fría, gris, de miedo individualizado, hasta convertir todas nuestras ciudades en una especie de calle Cardaveraz de Hernani un sábado a la mañana temprano. Mientras no tengas que vivir allí, puedes pensar en voz alta, incluso en los platós de la televisión caserío electrónico, eso sí, los de la tele nuestra te pondrán al lado tuyo alguna comandante del cuerpo jurídico militar de la extinta banda para compensar…
Más adelante en la terraza del Aquarium, alguien que pasea su infarto en este día soleado les aborda y les hace un comentario sobre una entrada en un blog que uno de los dos ha publicado y, cuando el paseante les abandona, la Pacheco dice algo así:
- Uno cree que nadie lee lo que cuelga en la red y de repente recibes una llamada de una persona que te cuenta un aspecto inadvertido del tema sobre el que has escrito y que te completa diabólicamente lo que creías saber sobre cierto pornógrafo donostiarra en cuestión o el taxista que te lleva al aeropuerto te dice que también te ha leído y vacía contigo su alma pecadora y te cuenta el transporte de jovencitas a orgías discretas como se llevan ovejitas al matadero.
- O te paran en la calle para contarte que el tal fotógrafo tuvo problemas en su anterior domicilio con una vecina que advertía a las madres de los peligros que corrían las niñas que entraban a hacerse fotos, o para decirte que vieron a una ilustrísima en estado de ebriedad con un contrabandista de especies en peligro de extinción en sitio donde no debía estar de ninguna manera o que saben que a un ilustre ciudadano su vecino le partió la cara por exhibicionista ante unos niños.
- San Sebastián está lleno de historias de cuarta derivada: que éste ha dicho a éste que aquél ha visto a aquél con fulanita y que ésta le había dicho que un tal sodomizaba a un cual al ritmo ancestral de la txalaparta.
- Yo, a los que me vienen con esos cuentos, les explico la diferencia entre testigo y testigo de referencia y les pregunto que si se atreverían a decir lo mismo en una sala de vistas bajo juramento. Porque si es delito lo que saben, lo que deben hacer es contarlo en comisaría y no en la barra de un bar para joderte el aperitivo.
En la entrada peatonal del aparcamiento del Boulevard, ambos se despiden una vez más, sin saber cuándo se volverán a ver.
- Dos tercios de la población son sicópatas -Coro tiene una voz cálida, excitante para los sentidos y las hormonas masculinas-, y no lo saben. Vivimos en la sicopatía y en la inmoralidad de una sociedad inmoral y sicópata en una cierta proporción, sociedad que elije dirigentes sicópatas e inmorales en la misma proporción. En la política, en la justicia, en el periodismo, en la farmacia y en los supermercados, en todas partes… la proporción de inmorales y sicópatas corresponde a la que hay en la población ni más ni menos.
Después que se ha ido, Atotxa se acerca a la elegante barandilla que enmarca el panorama de la bahía donostiarra, la ciudad está bonita, los turistas franceses se hacen fotos en posturas acrobáticas y ridículas antes de ir a comprar tabaco y Atotxa tiene sed de whisky.
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martes, 8 de mayo de 2018
SICÓPATAS
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miércoles, 14 de marzo de 2018
EL HOMBRE DEL GATITO EN EL REGAZO
-
¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Y sin embargo, ni uno
de ellos caerá a tierra sin permitirlo el Padre -dijo el Espía
chasqueando la lengua mientras les servían los dos crianzas, la
barra del bar repleta de platos de pintxos no dejaba hueco apenas
para las copas-, y eso es lo que pasa en Gipuzkoa con Eguibar, se
puede decir que en Gipuzkoa ni un puto pájaro cae a tierra, sea un
solar urbanizable o no, sin que Eguibar lo permita.
El
Espía tenía la manía de confesarse con Galtzagorri cada dos o tres
semanas. Aunque juntos en el centro del trabajo, el Espía no le
hablaba a Galtzagorri durante la jornada laboral. Galtzagorri estaba
en una incómoda situación en la empresa, un verso suelto que no
encajaba y la situación de mobbing le había llevado a tener que
inventarse tareas cada día para no aburrirse durante la jornada
laboral. Y el Espía era una especie de responsable de Politburó
soviético en la empresa, se había hecho con el poder y no lo
soltaba, como Stalin solo la muerte podría hacerle abandonar la
jefatura, controlaba la información sobre los demás miembros tanto
sobre sus vidas profesionales como sobre sus vidas personales, sobre
todo sobre sus actividades sexuales. Galtzagorri, solía decir el
Espía a sus hombres de confianza, era para él como un furúnculo en
los testículos y por eso era objeto de un especial y silencioso
seguimiento, sin embargo, periódicamente el Espía atrapaba a
Galtzagorri al acabar la jornada laboral y le adoctrinaba sobre vidas
ajenas, siempre personas importantes de la vida donostiarra o
guipuzcoana, de las que el Espía controlaba, con una memoria
prodigiosa, también toda la información imaginable y no imaginable
sobre sus vidas o le relataba historias increíbles, increíbles para
Galtzagorri, de sexo y delitos de esos mismos personajes guipuzcoanos
con los que el Espía compartía protagonismo en aquellas aburridas y
pornográficas novelas.
-
Eguibar es el hombre del gatito en el regazo, como en las películas
de James Bond el jefe supremo de SPECTRA, el que está detrás de
todos los planes para dominar el mundo y al que solo se le vé la
mano que acaricia un gatito blanco -el Espía pagó las
consumiciones, nunca dejaba pagar a Galtzagorri, y ambos salieron a
las calles del barrio de Gros-, pero esa mano es la que decide qué
pájaro vuela a esa rama del árbol, qué pájaro a esa otra rama,
qué pájaro come alpiste, qué pájaro se deja caer al suelo… si
no lo quieres entender, estás más perdido en Litzarza que un vasco
borracho en una calle de Pekín.
Galtzagorri
callaba, no había forma de interrumpir aquella verborrea, pensaba en
la cena que tenía que preparar para una visita femenina en su
apartamento, y a su encéfalo solo llegaban ecos de cuentos de
Bocaccio protagonizados por pijos, en todos los sentidos del término,
que se creían la “créme de la créme” del balneario hecho
capital guipuzcoana.
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lunes, 17 de julio de 2017
A DIOS Y AL DIABLO
Galtzgorri
habla mientras conduce. Los paisajes secos del verano, y el sol que
busca dejarlos sin el último matiz de verde que aun resiste en las
orillas de los ríos, contrastan con el aire acondicionado del coche.
Adormilado atiendo a su monólogo.
-
Desde mi rincón ateo más que agnóstico -dice-, desierto de todos
los dioses que los hombres hemos inventado e inventaremos para
explicar el absurdo de nuestra existencia consciente, pero con las
raíces judeocristianas de mi formación familiar y jesuita, observo
con admiración a esos creyentes que ponen su vela a dios y al diablo
en perfecta balanza, al dios del capitalismo y al diablo del
capitalismo que deben ser lo mismo, enriquecidos “robando” a los
pobres que es la única forma que el mercado da para el
enriquecimiento ya que “robar” a los ricos es lo más difícil,
además de ilegal y fuertemente penado, que puede hacerse en este
único mundo… dedican, después de su vida de éxito en la visión
que han creado de lo que es el éxito, un porcentaje de su inmensa
fortuna a compensar mediante “admirables” buenas obras las bajas
que han causado en la gente, en los soldados que, como siempre han
hecho los generales victoriosos y no, mandaron a morir en sus guerras
para lucrarse. Después de tratarlos como herramientas desechables,
útiles de bajo coste, para sus sucios negocios maquillados con los
espejismos que las relaciones públicas y el marketing crean, riegan
las pirámides de cadáveres con obras de fundaciones, dedican
voluntariamente fondos a la lucha contra el cáncer o a la educación
universal de futuros consumidores de las mercancías que sus
sucesores venderán al precio que fijen. Se reirán del poeta que
cantaba al poderoso Don Dinero pero ellos también compran pedazos de
cielo dejando caer migajas de su mesa a los perros humanos, mejor
dicho remitiendo migajas a las lejanas tierras de donde vienen las
masas que, más tarde que temprano, pueden obligar a las masas más
cercanas a saltar también las cercas de las urbanizaciones de lujo y
de las oficinas donde se deciden las nuevas formas de tortura social
de cada temporada de recortes sobre solo una
parte de las sociedades
occidentales. Ilustres ciudadanos que tienen la llave del poder, la
llave financiera que es la única que existe, y que no hacen nada
para solucionar los problemas de los barrios más peligrosos del
Estado porque podrían poner en peligro el poder delegado de sus
empleados en las jefaturas de los estados, en las presidencias de los
gobiernos, en los despachos europeos de las decrépitas instituciones
que nos han colocado… Admiro la ingenuidad que muestran enfadados
cuando hay quien rechaza sus regalos o cuando se les agrede a pesar
de sus esfuerzos para obtener el reconocimiento entre las víctimas
de su trayectoria profesional anterior. Admiro el cinismo que mueve
su total falta de ética para compartir mesa y mantel con los
inmorales que generaciones de corrupción han hecho florecer en el
segundo país más montañoso de Europa, el primero es Suiza, por
cierto, o con los burócratas del que quieren creer hijo de un dios
mayor en la tierra. Pero es lo que hay y me temo que habrá durante
mucho tiempo…
-
Ten cuidado con el radar al final de la cuesta -le advierto al
despertarme-.
miércoles, 13 de julio de 2016
LIBERTINAJE A LA KOXKERA
“El libertinaje es
definido por la Real
Academia Española (RAE) como el desenfreno
en las obras o en las palabras. Por extensión, el
libertinaje está asociado a las violaciones morales y
a la falta de respeto a la religión. El
concepto procede de libertino, que es
la persona que
malgasta su fortuna en juerga y diversión. Suele tratarse de un
sujeto nihilista y ateo, que sólo se preocupa por buscar los
placeres corporales...” Según se recoge en una página dedicada a
facilitar definiciones. Pero creo que normalmente se puede utilizar
como sinónimo de “folleteo”, esto es, de la práctica de sexo
con promiscuidad. Y el libertinaje, en este sentido, tiene una
percepción en el norte de los Pirineos cultural, de tolerancia más
bien, que a veces sorprende a los habitantes del sur. El libertinaje
francés es tolerado, incluso admirado, cuando es practicado por
personajes públicos y poderosos, a los que estas prácticas no les
restan apoyos o simpatías políticas -casos conocidos abundan en los
últimos tiempos-.
En nuestra pequeña provincia hace un tiempo,
algunas parejas de mediana edad de la alta burguesía y con presencia
en los poderes públicos, quizá aburridas de su vida diaria, buscaron
entretenerse en “libertinajes” grupales, con más o menos
folleteos consentidos entre los participantes, una especie de “do
ut des” entre caballeros y damas, aunque me parece que la
iniciativa fue masculina fundamentalmente, del estilo “tírate a mi
mujer, mientras yo le meto a la tuya”.
El sexo en todas sus
variantes es bastante adictivo, la promiscuidad crea unos hábitos
que requieren mayores dosis cada vez, no solo porque “follando se
conoce más gente” sino porque la vuelta a la monotonía se vuelve
cada vez más insatisfactoria. Así que se buscaron ampliaciones al
“círculo libertino”, lo que no es difícil teniendo poder y/o dinero, ya que follar
por un favor, por un afecto traducido en regalo, o por un obsequio o
hacerlo directamente por una retribución económica, son etapas que
se queman mucho antes de lo que se tarda en escribirlo, y en la
juventud hay ideas confusas sobre lo que es prostitución,
agradecimiento o ser una “chica mala” -las chicas buenas van al
cielo, las chicas malas van a todas partes-. Además ese poder a nivel
guipuzcoano daba a los y las practicantes de este libertinaje “de
barrio” una sensación de impunidad y una evidente facilidad para
conseguir insaciablemente “carne fresca” .
Todo se acaba, el poder político suele ser temporal, la
jubilación o la muerte fueron alcanzando a los líderes del cotarro,
las preocupaciones por las luchas por el poder y sus carreras
personales a otros, algunas corrupciones se destaparon públicamente
en pleno guateque… lo que los escrúpulos no pudieron, lo pudo el
tiempo. Y el libertinaje quedó reducido a su mínima expresión,
pero… siempre queda un rescoldo, hay quien añora aquellos tiempos
sin límites ni fronteras, de “máster del universo”, del
universo en marco incomparable, por eso, de vez en cuando aparecen
ante el público contra su voluntad y como lo que realmente son y
eran. sin filtros
jueves, 24 de julio de 2014
EL TOCHO DE PIKETTY
| Verónica Castro in the opening credits for Los Ricos También Lloran (Photo credit: Wikipedia) |
Después de leer y oír tantos comentarios sobre “El capital
en el siglo XXI” de Mr. Thomas Piketty me lo compré para leerlo, al fin y al
cabo apenas son 25€. Asusta, el libro es un tocho, pero está escrito en un
francés muy claro -al menos la
introducción y la conclusión que es lo que he leído-, lo que ayuda a entender
el pensamiento del economista. Me lo he dejado como libro de consulta y
somnífero, así que de vez en cuando picoteo algunas páginas del interior o se
cae de mis manos al quedarme dormido. Tengo edad para confesarlo: no pienso
acabarlo de leer jamás pero lo recomiendo como si me lo supiera de memoria.
Ya lo he escrito otras veces: “los que mandan en el mundo se
aprovecharon del ciclo positivo de la economía para enriquecerse y se están
aprovechando del ciclo negativo para empobrecernos”. Lo que tiene el
pensamiento empírico de Piketty es que esta idea la basa en cifras y
estadísticas y lo dice más refinadamente que cualquiera de nosotros y además lo
proyecta en el tiempo. A los ricos y a sus expertos no les ha gustado, claro. A
pesar de que Piketty apunta medidas fiscales y educativas para disminuir la
desigualdad entre los ricos cada vez más acaparadores y los demás cada vez más
miserables y tales medidas parecen ingenuas, ya que los ricos tienen por
definición todos los medios para no dejarse expropiar de sus fondos y la
educación con el acceso a las nuevas tecnologías está también en sus manos.
“Esto sólo se arreglará cuando Botín salga de la cárcel” que
también lo he dicho, no tengo personalmente nada contra el Sr. Botín –tampoco
contra sus imposibles compañeros de celda-, pero como este apellido encarna en
España a esos ricos que Piketty nos acerca en su real dimensión, expreso así mi
desesperanza en el futuro y es preferible hablar de cárcel que de guillotina,
digo.
sábado, 1 de febrero de 2014
EL LOBO DE ERROTABURU
![]() |
| lucky lucke (Photo credit: pepa26) |
-Quand on passe les bornes il n’y a plus de limites! –me saluda
a la salida del cine una persona a la que no frecuento mucho-. La película es
una tontería para adolescentes pero Di Caprio está muy bien ¡Tanta pasta! ¡Coca
y mujeres hasta el empacho! ¿Te acuerdas?
- Yo no estaba en vuestra manada ¿Te acuerdas?
- ¿No? Pero andabas por ahí.
- No, chaval, no. Te confundes. Yo no me enteré de mucho en
aquel tiempo, luego fui atando cabos, oyendo a unos y a otros –intento cortar,
un poco molesto y porque el tipo nunca me ha caído bien-, y no podía creerlo.
- Bueno, me da igual, es agua pasada o whisky pasado. Se me
encogía el estómago viendo a estos tíos despilfarrando la pasta que les
entraba, como hicimos nosotros en nuestros años. Se lo tenía que decir a
alguien.
- El lobo de Errotaburu –musité-.
Y se alejó solitario bajo la lluvia. Yo entré a ver un drama
familiar, teatro filmado, una escuela de excelentes interpretaciones, aunque lo
que me hubiera apetecido ver es quizá una de Lucky Lucke y los hermanos Dalton,
al fin y al cabo la vida de mi ciudad es una de dibujos animados o desanimados
pero con muchos más lobos.
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