Aski es
el pintor de Biarritz. Toros con cuello de talonadores y pilieres con nuca de
morlacos, bateles de colores imposibles al sol, marineros que corren a la
taberna, tabernas en las que esperar que escampe la lluvia mientras se habla de
rugby y de toros… Aski pinta paisajes que desde Iparralde miran a la España que
Euskadi trasluce o exalta más de lo que queremos creer. Aski moja sus pinceles
en el vino que vende Laurent para retratar parroquianos incombustibles de
hígados de acero y parroquianas de traseros como de mihura en sanfermines. Cada
cuadro de Aski es una portada de un veraneo con música de vasca coral
polifónica en la explanada del Casino o de banda callejeando fandangos y pasodobles con
brillantes metales hasta que venga la galerna como excusa para acodarse en el
mostrador y pedir otra ronda…
domingo, 11 de noviembre de 2012
viernes, 21 de septiembre de 2012
FRAGA, PARACUELLOS, CARRILLO
Pasé
varias etapas madrileñas en mi infancia. Vivíamos en la calle Casado del
Alisal, junto a los Jerónimos y el Museo del Prado. También estaba cerca el
Museo del Ejército.
Visité
varias veces aquel museo militar de los vencedores en la gran guerra española
del siglo XX, tenía un atractivo morboso y sobrecogedor para mí. En algún sitio,
creo, había un cuadro grande y bastante naïf sobre los fusilamientos de
Paracuellos del Jarama, un espanto de cuadro, obra de encargo a todas luces, lo
recuerdo como algo a la vez malo pero buscando la minuciosidad de El Bosco y lo
siniestro de Goya.
También
me acuerdo de un comentario de un familiar del lado de los vencedores,
estábamos en los años 50 ó 60, sobre que el fusilamiento de presos en
Paracuellos había sido una decisión militar correcta pero que, como los rojos
habían perdido la guerra, los que la habían tomado eran unos criminales.
Entonces
no sabía quién era Carrillo pero Franco hizo matar a Julián Grimau y así conocí
a Fraga, yo era un niño lector de dos o tres periódicos diarios (La Voz, Diario
Vasco y Unidad). Y aquel señor que salió a justificar el fusilamiento de Grimau
me hizo sentir una atracción emocional hacia los comunistas, leía todo lo que
se relacionaba con el marxismo y que podía conseguir en Donostia –un jesuita
profesor de religión me facilitó varios libros prohibidos-.
Tengo
la nebulosa idea de que la atribución de los fusilamientos a Carrillo empezó
por entonces -también se atribuían atrocidades enormes a La Pasionaria-, coincidiendo
con las protestas internacionales por la ejecución de Grimau y el cambio en la
dirección del Partido Comunista con el nombramiento de Santiago Carrillo como
Secretario General. Y las relaciones públicas del Régimen las llevaba un
ministro chulesco, de pelo cortado al uno, con aires de matón falangista, un
repelente y rancio Manuel Fraga Iribarne.
Cuando
murió Fraga muchos recordamos que vino a ser un padre de la transición después
de haber hecho aquellos servicios sucios
al franquismo, que se lo agradeció repetidamente. Entre otras cosas lo puso de
reserva a la continuidad mediante un pactado nombramiento como Embajador del
Régimen dictatorial en Londres pero la jugada les salió un poco mal.
Ahora se ha muerto Carrillo y de la caverna
han salido los espíritus del Caudillo y sus seguidores, algunos conversos a la
tendencia y, por tanto excesivos,
agitando aquella acción absolutamente inhumana e injustificable de los
fusilamientos de Paracuellos para achacarla al finado Santiago en exclusiva.
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miércoles, 19 de septiembre de 2012
TRABAJO DE ESCLAVO AQUI Y AHORA
Leo en el Liberation una frase de 1950 de Norbert Wiener, “padre” de la cibernética: « Tout
travailleur qui est en concurrence avec le travail d'esclave doit accepter les
conditions économiques du travail d'esclave » Que más o menos traduzco
como: Cualquier trabajador que compite con mano de obra esclava debe aceptar
las condiciones económicas del trabajo esclavo.
Me parece siniestra pero cierta en 2012, unos 62 años más
tarde, hago una pequeña búsqueda y la encuentro enmarcada en un artículo sobre
ordenadores pero que recoge un párrafo entero original de Wiener:
“Let us
remember that the automatic machine…is the precise economic equivalent of slave
labor. Any labor which competes with slave labor must accept the economic
conditions of slave labor. It is perfectly clear that this will produce an
unemployment situation, in comparison with which the present recession and even
the depression of the thirties will seem a pleasant joke. This depression will
ruin many industries–possibly even the industries which have taken advantage of
the new potentialities. However, there is nothing in the industrial tradition
which forbids an industrialist to make a sure and quick profit, and to get out
before the crash touches him personally.” O sea en español: Recordemos
que la máquina automática... es el equivalente exacto económico del trabajo
esclavo. Cualquier trabajo que compite con mano de obra esclava debe aceptar
las condiciones económicas del trabajo esclavo. Está perfectamente claro que
esto producirá una situación de desempleo, en comparación con los que la
recesión actual y hasta la depresión de los años treinta le parecerá una broma
agradable. Esta depresión va a arruinar muchas industrias, posiblemente,
incluso las industrias que se han aprovechado de las nuevas potencialidades.
Sin embargo, no hay nada en la tradición industrial que prohíbe a un empresario
para obtener un beneficio seguro y rápido, salirse antes de que la crisis le
afecte personalmente.
Wiener hablaba de la sustitución de los trabajadores humanos
por los trabajadores cibernéticos. Pero para ese “empresario”, al que se
refiere, los trabajadores son costes y va a buscar los costes mínimos ¿Le
comprarán los ordenadores sus mercaderías para que pueda seguir enriqueciéndose? Así que necesita consumidores y que éstos
tengan salarios que les permitan comprar pero quizá el empresario confía en que
el mercado los cree y mientras imponer a sus trabajadores del 1er. Mundo condiciones
económicas de esclavo. No creo que exista un empresario de verdad en la
realidad que pueda compartir esas creencias pero los políticos que están
imponiendo condiciones de esclavo y hundiendo el consumo no son empresarios
sino marionetas de aquellos que creen que la crisis no les va a afectar
personalmente porque ellos ya se han ido a su yate.
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